La Lengua de su bebé no paraba de crecer – Lo que hizo su madre por salvarla te hará llorar

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Si duda alguna todo padre desea que su bebé nazca en perfectas condiciones, gozando de una buena salud, lamentablemente no todos los bebés corren con esta suerte y entonces los padres se ven en la necesidad de enfrentar la dura tarea de hacer todo lo que esté en sus manos para salvarla y darle una mejor vida.

La vida de esta pequeña y hermosa niña no ha sido para nada fácil desde que nació, pues su condición física hacía que se debatiera entre la vida y la muerte desde sus primeros meses de vida.

Paisley, fue muy deseada y esperada por sus padres. Cuando llegó el día en que su madre diera a luz, sentían una gran dicha y mucha felicidad, sin embargo toda la emoción se tornó a preocupación pues el diagnóstico del médico fue sumamente devastador. ¨Parecía como si no quisieran decirnos lo que ocurría, entonces un médico mencionó que nuestra bebé había nacido con el síndrome de  Beckwith-Wiedemann, que esperáramos unos minutos en lo que llegaba el especialista a hablarnos del tratamiento y que lo lamentaba mucho, esto último nos desalentó mucho más”, expuso la madre de Paisley.

La enfermedad de Beckwith-Wiedemann es genéticade sobre-crecimiento asociada con un elevado riesgo de formación de tumor embriónico, esta se causa debido a las mutaciones en los genes, provocando así que quien la padece presente un tamaño dramático de alguna parte de su cuerpo, en este caso se trataba de la lengua.

Para que la pequeña Paisley pueda adaptarse a su muy extraña condición, los médicos decidieron que al menos la primera semana la pequeña estuviera conectada a un respirador artificial.

Para la bebé esta enfermedad era realmente terrible, pues no le permitía hacer las actividades más sencillas como llorar, reír o comer. Sin embargo no todo estaba perdido, pues sus padres estaban dispuestos a hacer de todo para curarla y que pudiera llevar una vida normal como cualquier niño.

La situación en la que se encontraba la bebé no le permitía que su madre la amamantara, por lo que la niña debía ser alimentada a través de una sonda. Los médicos le comentaron que para hacer algo al respecto lo más conveniente era esperar hasta que tuviera 6 meses y así poder iniciar el tratamiento. Los padres comentaron que fueron 6 meses de mucha angustia y preocupación pues no sabía si la pequeña Paisley resistiría mucho más tiempo.

Cuando por fin podían hacer algo al respecto, los padres recibieron la noticia de que tendría que cortar la lengua de su pequeña hija, pues si dejaban que continuara creciendo, la niña no sobreviviría. Todo parecía ir bien, sin embargo muchos médicos se negaron a operarla pues aún era una bebé y no querían correr el riesgo de que la niña muera.

A pesar de todo, esto no sería el fin, pues los padres no se desalentaron en ningún momento, vendieron todo lo que tenía, absolutamente todas sus pertenencias e incluso la casa, fue doloroso renunciar a todo, pero querían salvar a su bebé a toda costa. Con la venta de su casa y pertenencias juntaron el dinero suficiente para ofrecérselo al mejor médico que garantizara una operación exitosa, no importaba de que país fuera.

Por fortuna un médico especializado y con mucha experiencia, se ofreció a trasladarse hasta donde se encontraba la familia sólo para operar a Paisley, pero eso no fue todo pues no les cobró ni un solo centavo por sus servicios aún siendo la operación todo un éxito. El médico prefirió quedar en el anonimato, pues consideró esto una buena obra y no un caso para hacerse de fama.

Poco tiempo después la niña ya podía sonreír, su apariencia cambió drásticamente y su recuperación fue muy rápida. Los padres de la niña no podía sentirse más agradecidos con el médico que la operó y feliz por su hija.

Ahora con la ayuda de este héroe anónimo, Paisley podrá tener una vida normal y no tendrá limitaciones de ese extraño síndrome. El rostro de esta bella bebé, lo dice todo ¿no crees?

Y Tú ¿Qué serías capaz de hacer por tus hijos? Déjanos tu respuesta en los comentarios y Comparte esta historia con otros padres.

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