Jamás volverás a tirar la Cáscara de Cebolla a la basura después de saber para qué sirve.

Bienestar 36792 Visitas

Todos tenemos la costumbre de botar la cáscara de la cebolla, pero después de conocer sus propiedades no irá más a la basura.

La cebolla es un vegetal muy utilizado en la preparación de alimentos, pero estamos acostumbrados a botar su cáscara a la basura.

Con el objetivo de aprovechar más los productos, se descubrió que la cáscara de la cebolla posee beneficios para ayudar a mantener la salud y el bienestar de su organismo.

Beneficios y Preparaciones de la Cáscara de Cebolla:

Descongestiona la Nariz:

Toma la cáscara de cebolla y colócala en un recipiente con 2 tazas de agua, lo llevarás al fuego hasta dejarlo hervir, respira el remedio por un lapso de 3 a 4 minutos y verás como la congestión nasal desaparecerá. Es perfecto para los resfriados y rinitis aguda.

Cura la Bronquitis:

Por lo que si preparas el agua de cáscaras de cebolla y la combinas con compresas, tu bronquitis se curará. Debes tomar las compresas de agua de cebolla y colocarlas en tu garganta por al menos 15 minutos. Pronto la tos desaparecerá.

Elimina las Enfermedades Dérmicas:

Puedes triturar la cáscara de la cebolla y la mezclarás con vaselina. Una vez realizada esta mezcla te la aplicarás en la zona de manchas, con heridas y hongos durante dos veces al día, por los 7 días de la semana y dile adiós a esas molestas imperfecciones.

Reduce el Colesterol:

Debes preparar el agua de piel de cebolla y agregarle un poco de miel si es de tu agrado, lo beberás una vez al día por dos semanas. Con esa infusión tus niveles de colesterol bajaran hasta estar en los números correctos. El hecho de que se tome este remedio, no quiere decir que deba abandonar sus prescripciones médicas.

Funciona como Acondicionador de Cabello:

Utilizar su agua hará que tu cabello se vea sedoso, fuerte, brillante y totalmente saludable.

Fortalece el Sistema Inmunológico de nuestro cuerpo:

El ingerir o aspirar el remedio evitará que contraigas otras enfermedades tanto transitorias como crónicas.

¿Quién diría que algo tan simple podría ayudar tanto?

Compartir

Comentarios